Fracasos injustos del cine mainstream

MALDITAS. CORRIENTES. DE. OPINÓN

Fracasos injustos del cine mainstream

Fracasos injustos del cine mainstream. Las corrientes de opinión las carga el diablo. Solo así se entiende que una fiesta como la última adaptación de ‘Hellboy’ venga marcada de salida. Y es que encima somos idiotas.

En lugar de sacar pecho, de disfrutar con el hecho de que, al fin, alguien se aleje de la apropiación indebida que Guillermo Del Toro hizo con las historias del rojo de Mike Mignola, vamos y estrenamos una versión censurada. ¿Por qué? ¿Acaso España era la gran salvación económica de la película? ¿En serio la opción era pagar una pasta a un Youtuber que no se ha leído un cómic en la puta vida para intentar llevar a la gente al cine? Pues nada, a joderse tocan porque un par de críticos de esos de foulard e insípidos cafés caros en vasos de plástico han decidido que esto no era digno. Y claro, la gente a seguir la bola de mierda.

Algo parecido lleva pasando, no sé, ¿toda la vida?

Pero es que a veces no está bien. A veces se nota que la bilis personal afecta la opinión y nubla el juicio. Y luego ya llega la gente de a pie, que se lo cree todo.

De ‘Green Lantern’, una película bien digna, a la estupenda gamberrada de Neil Marshall, han sido muchos los que han mordido el polvo.

¿Cómo es posible que un rancio telefilm como ‘Capitana Marvel’ barra de la taquilla a una obra tan pura y rica como ‘¡Shazam!’? Nos hemos vuelto locos también con los tiempos que nos han tocado vivir? Con todo mi respeto para esa carísima serie de televisión que es el MCU, cuando en casa de su rival hacen bien las cosas, no tienen comparación. Porque ‘Wonder Woman’ o ‘Aquaman’ también son mejores que la capitana. O que ‘Ant-Man’. O que muchas, muchas otras.

Pero esos varapalos a veces también caen en chez Disney.

Todavía hoy me estoy preguntando las razones por las que una obra maestra, irrepetible, perfecta, como ‘El llanero solitario’, no es una de las películas más exitosas de todos los tiempos. Aunque me sé la respuesta, me niego a creerlo: el verdadero arte no es para todo el mundo. Al igual que 'Tomorrwland', 'John Carter' se estrelló en taquilla, algo en lo que en estudios ya tenían amplia experiencia de su etapa oscura, liderada por títulos tan increíblemente atractivos como 'El dragón del lago de fuego'.

En el caso de la nueva adaptación del Lone Ranger, recuperar de una tacada el western más festivo y el espíritu de oro del slapstick en un trepidante ejercicio de estilo solo está al alcance de los más grandes. Y qué duda cabe de que Gore Verbinski es uno de ellos. Su último fiasco, ‘La cura del bienestar’, fue la mejor película de su año.

Otro que fue vapuleado de manera cruel y bastante poco merecida fue Guy Ritchie cuando estrenó su loquísima visión de la leyenda de Excalibur en lo que debería haber sido el principio de una gran trilogía que no hacía más que dar sus primeros pasos.

¿Qué quiere la crítica? ¿Qué busca el público? ¿Qué diferencia existe entre este Rey Arturo y, no sé, las últimas cuatro entregas de 'A todo gas'? 

Tal vez deberíamos replantearnos hacia quién van dirigidas las películas. Por qué existen espectadores que se creen en posición de pedir cuentas a las producciones, recoger firmas para rehacer finales insatisfactorios para ellos (como sus noches de sexo, imagino), pero que, además, esconden la cabeza los domingos que toca salir a votar a las calles. Será mejor quedarse en casa imaginando un final mejor para las mierdas esas de series de gente con espadas y dragones.

En realidad creo que tenemos el cine que nos merecemos. El cine de verdad lo vimos morir hace tiempo. 

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