¿Qué hace a The Batman una película distinta a las anteriores?
Batman es uno de los superhéroes más populares de Marvel. Se le ha representado decenas de veces, desde los cómics hasta la gran pantalla, pasando por dibujos animados, atracciones en parques temáticos y todo tipo de objetos de merchandising.

La imagen del hombre murciélago está en la cabeza de casi todos; y también su carácter, algo introspectivo, serio y grave. La última versión del héroe enmascarado profundiza en mayor medida que en otras representaciones del superhéroe precisamente en eso, en la personalidad de Bruce Wayne, aportando un enfoque más humano, vulnerable y melancólico del personaje. El actor que le encarna, Robert Pattison, ofrece una actuación destacada en este sentido, llevando al protagonista a un plano de mayor oscuridad si cabe que en otras representaciones.
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Es cierto que no es la primera producción de Hollywood que pone el foco en la personalidad y las contradicciones de Batman como parte importante de la trama de la película, la versión de Christopher Nolan: El Caballero Oscuro, con Christian Bale en el papel del hombre murciélago, marca en camino en ese sentido, y lo hace de forma magistral. Sin embargo, en la nueva entrega dirigida por Mat Reeves, esto parece llevarse un paso más allá, apostando por un personaje que roza en algunos momentos la desesperación; contenida, pero desesperación, al fin y al cabo.
El pasado siempre ha pesado a Bruce Wayne, eso queda patente en prácticamente todas las versiones del superhéroe; no hay que olvidar que es huérfano y que gran parte de lo que hace está influenciado por esta circunstancia. Sin embargo, en la nueva The Batman, las tramas familiares del protagonista tienen una importancia mayor que en otras ocasiones, contribuyendo a generar ese personaje cavilativo y algo torturado que Pattison representa.
Además de este giro, que, unido al protagonismo y la profundización en los personajes de los villanos (si eres de los que se pierde con los villanos de Batman, te recomendamos esta infografía de ExpressVPN), y al ritmo y la cadencia con la que se van desenvolviendo los acontecimientos, acerca la película al género del thriller (en contraposición al género de acción, que caracterizaba a algunas de las películas anteriores, sobre todo las más antiguas), debemos recordar que se trata de una superproducción de la industria cinematográfica más potente del mundo, y esto queda patente también en la cinta. Los avances técnicos en materia de efectos especiales y producción están muy presentes en la película, pero lo está de forma elegante, sin demasiadas estridencias ni exageraciones.
Todo ello nos trae una película de casi tres horas que, a pesar de su duración y su intensidad, no cansa, si no que mantiene enchufado y entretenido al espectador hasta el final. Esto no es sencillo si recordamos que el héroe en cuestión está más que trillado, y que seguir sorprendiendo y enganchando al público con un personaje con un recorrido semejante no es tarea fácil.
Algunos de los fans más acérrimos de Batman encontrarán que la nueva película es quizás más realista, más plausible que otras entregas; pero también algo más oscura y tétrica. ¡Y eso que todavía no han entrado en escena algunos de los malos malísimos de la saga, como el famoso Joker —quién, curiosamente, sí contaba con una escena de lo más inquietante al final de la cinta de Mat Reeves, pero que al final decidió suprimirse—!
Sea como fuere, la esencia del héroe sigue intacta en la nueva The Batman, y la nueva entrega ofrece, además, pinceladas muy interesantes para que el inconsciente colectivo siga poniendo piezas en el rompecabezas que representa este misterioso y atractivo personaje. Lo que parece dejarse claro con el nuevo personaje es que los superhéroes, en lo que a preocupaciones e inquietudes se refiere, ya no están tan lejos del hombre o la mujer de a pie.
