Los 10 encuentros más molestos con los Pokémon de la Generación 1, por orden de importancia
Cuando se lanzó la primera generación de juegos Pokémon, sólo existían 151 Pokémon y algunos de ellos eran exclusivos de la versión. Esto significaba que, al igual que los animales en el mundo real, determinados Pokémon solo aparecían en determinados lugares.
En los juegos, estos encuentros frecuentes pueden ser exasperantes, especialmente si se infligen efectos de estado negativos al equipo del entrenador, sobre todo porque los Pokémon salvajes suelen consumir gran parte del tiempo y los recursos del entrenador. Otros Pokémon sirven como obstáculos en el juego, y requieren objetos muy específicos para poder pasar o incluso atraparlos.
10 Diglett no es tan digno de ser atrapado como Dugtrio
La Cueva de Diglett es un largo túnel que va de Ciudad Bermellón a Ciudad Peltre, creado enteramente por Digletts, y uno de los menos frustrantes de los juegos, ya que el camino es sencillo. Este puede ser el único lugar para atrapar un Diglett, pero muchos entrenadores prefieren atrapar un Dugtrio de alto nivel, la forma evolucionada de Diglett. Sin embargo, hay que dar muchas vueltas y encontrar muchos Diglett para encontrar uno.
9 Los Rattata se encuentran en casi todas partesLos 10 Pokémon más rotos de Escarlata y Violeta, por orden de importancia
Pokémon: Todas las líneas de evolución de la primera generación que obtuvieron un Pokémon en la cuarta generación

En Rojo y Azul, Rattata se encuentra en 7 rutas diferentes, lo que lo convierte en un Pokémon común que los entrenadores se cansarán de ver fácilmente. En Pokémon Amarillo, este Pokémon roedor se encuentra en un total de 15 rutas, lo que eleva innecesariamente el índice de encuentros a niveles frustrantes. Rattata es uno de los primeros Pokémon que los entrenadores descubren en su viaje y hace todo lo posible para que el starter del entrenador caiga antes de que pueda llegar a la siguiente ciudad.
8 Snorlax bloquea el camino del entrenador
Aunque sólo hay dos Snorlax en la primera generación de juegos, lo cierto es que saben dormir en los lugares más inoportunos, bloqueando las rutas 12 y 16. Hasta que el entrenador consiga una Poké Flauta, es imposible conseguir que se muevan.
Cuando los Snorlax se despiertan por fin, se enfadan al ser molestados y atacan, como si el entrenador fuera el que está siendo un inconveniente. En la batalla, se tarda una eternidad en atrapar a uno, ya que Snorlax utiliza el Descanso para curar cualquier daño recibido.
7 Abra se teletransporta lejos de la batalla
Abra es un Pokémon frustrante de atrapar, principalmente porque tiene la costumbre de usar el Teletransporte, lo que le permite escapar. Esto no sólo priva al entrenador de la posibilidad de atraparlo, sino que sus Pokémon tampoco obtienen experiencia de la batalla. Dado que sus evoluciones, Kadabra y Alakazam, son Pokémon poderosos, los entrenadores tienen que cruzar los dedos, infligir efectos de estado o lanzar una Pokéball a Abra de inmediato.
6 Al electrodo le gusta autodestruirse
Puede que a Abra le guste huir, pero Electrode se complace en crear explosiones con su propio cuerpo cada vez que salta a la batalla. El objetivo de Electrode es evitar que el entrenador lo atrape desmayándose, a la vez que deja fuera de combate a cualquier Pokémon en el proceso. Si el entrenador no es capaz de infligirle un efecto de estado o de atraparlo con la suficiente rapidez, lo más probable es que acabe con un miembro del grupo inconsciente tras una batalla muy corta.
5 Weedle a menudo envenena a los Pokémon del entrenador
Puede que Weedle no aparezca en muchas zonas, pero entablar un combate con él puede acarrear algunas consecuencias negativas, ya que el Pokémon puede usar Aguijón Venenoso en combate.
Aguijón Venenoso tiene la posibilidad de envenenar al objetivo, lo que es más que probable que ocurra. Esto obliga a los entrenadores a correr varias veces hasta el Centro Pokémon o a llevar consigo un montón de antídotos.
4 Magikarp hace que la pesca sea frustrante
Magikarp es uno de los Pokémon menos emocionantes que un entrenador puede encontrar, principalmente porque es muy débil. Magikarp evoluciona en el poderoso Gyarados, pero subir de nivel es un proceso tedioso ya que no aprende Tackle hasta el Lv 15. No merece la pena usar una Caña de pescar en la mayoría de las situaciones porque es muy probable que saque un Magikarp, lo que no dará al Pokémon del entrenador la suficiente experiencia como para que merezca la pena esperar un mordisco.
3 Tentacool aparece constantemente en las masas de agua
Obtener el HM Surf significa tener por fin la oportunidad de viajar a través de grandes masas de agua. Por desgracia, el encuentro con el Tentacool está casi siempre garantizado si el entrenador permanece demasiado tiempo en el agua.
Con una gran extensión de océano para explorar, es extremadamente frustrante avanzar una corta distancia sólo para ser interrumpido por una medusa tóxica. Esto, combinado con un montón de nadadores esperando para luchar contra el entrenador, hace que recorrer las rutas acuáticas sea una experiencia larga y agotadora.
2 Gastly es imposible de combatir sin el objeto adecuado
La Torre Pokémon está llena de Gastly, a los que les gusta disfrazarse de fantasmas aterradores, aterrorizando a los Pokémon hasta el punto de que están demasiado asustados para atacar. Esto hace que sea imposible luchar o atrapar a un Gastly sin el Silph Scope. El Silph Scope es crucial para atravesar la torre y los entrenadores que intenten subir sin él lo pasarán mal.
1 Zubat empeora las cuevas
Las cuevas en la primera generación de Pokémon eran un pequeño reto. Actuaban como laberintos que los entrenadores tenían que memorizar para poder navegar con eficacia, especialmente si tenían que salir para conseguir más objetos o para curar a sus Pokémon. Encontrar a los Zubats en las cuevas varias veces es una garantía, y si los entrenadores deciden luchar contra ellos, los Zubats se complacen en confundir a sus Pokémon, lo que hace que éstos se hagan daño.
