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CINCO T脥TULOS QUE PODR脥AN VOLVER BAJO SU MANDATO

El cine de acción de la era Trump

¿Vuelve el cine de acción fascista y ultraviolento en la era Trump?

El cine de acción de la era Trump debería ser la parte “amable” de su mandato, aunque amable es lo último que debería ser. Eso esperamos.

Los ideales del actual presidente no son ningún secreto, y si algo esperamos de su mandato es un regreso al cine de acción más radical y políticamente incorrecto que gobernó las salas durante el legado de Ronald Reagan. Por entonces eran los Golan-Globus, responsables de The Cannon Group, los que dominaban el cotarro, dos máquinas de hacer cine (malo y entretenidísimo) que temblarían de emoción ante la oportunidad que se presenta en la actualidad. Vamos con alguno de los films de Cannon que no desentonaría hoy.

  1. Cobra. Stallone trabajó dos veces en chez Cannon, una con resultados extraordinarios y otra no tanto. La historia del proyecto, aunque apoyada en la novela de Paula Gosling, viene de lo cerca que estuvo el protagonista de Rocky de protagonizar Superdetective en Hollywood. El caso es que un madero que dispara primero y pregunta después es justo lo que necesitan las salas de cine ahora mismo.
  2. El Guerrero Americano. Necesitamos ninjas, amigos. No recuerdo cuándo fue la última vez que me encontré con algún guerrero de este tipo en un cine (sin contar G.I.Joe) y echo de menos la estimulante torpeza de un guerrero ancestral del Japón en occidental y, a poder ser, con bigote. Un puñado de shuriken y algún militar de por medio y lo petamos otra vez.
  3. La Fuerza de la Venganza. Michael Dudikoff fue uno de los emblemas de la compañía y esta movida con candidato a la presidencia de color Barack al que Los Pentágonos, una asociación de ultraderechistas comandados por el kabuki hitleriano Elliot Glastenbury, hace la vida imposible. La primera peli de la lista en la que el propio Trump podría ser el villano de la función.
  4. The Delta Force. Nos ponemos serios para las dos últimas. Un comando de élite eliminando “moros” (preferiblemente americanos maquillados de marrón y aderezados con un montón de complementos) subidos en motocicletas que disparan cohetes, oh sí nena. Creo que necesitamos un casting un poco menos autoconsciente que el de Los Mercenarios para mantener la esencia Delta. Y tener en cuenta sus secuelas.
  5. Invasión USA. No me sorprendería que estuviéramos ante la película favorita del presidente Trump. Un ex-CIA deberá frenar los planes de un terrorista ruso que planea conquistar la tierra de la libertad en plena navidad empezando por el pueblo de los Gremlins. Y eso sí que no.

Fascismo bien entendido, toneladas de evasión y un montón de cuerpos despedazados en violentas y ensordecedoras explosiones es lo que esperamos del cine de acción de la era Trump. La saga de Fast&Furious nos mola, pero el cine de acción necesita volver a ser para mayores de 18 años. Soñar es gratis, presidente.

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