Muere tras tener sexo con un espantapájaros

ESPANTAPÁJAROS DE MUERTE

Muere tras tener sexo con un espantapájaros

Sexo con espantapájaros: Una afición que puede ser mortal

Venga, va. Es cierto que con el avance de la sociedad de pleno siglo XXI puedes gallardear con una hembra que ta saca un metro de altura sin que nadie te mire raro en el local. Altas, bajas, delgadas, gordas, tetas de goma, tetas de flan, con rabo, sin rabo, homo, hetero, cuarto y mitad, polígamo, mano a mano... La vida es un bufé libre en el que hay tanto en el que hay tanto que elegir, que cuando no encuentras que comer, te la comen.

Pero también se están dando alguna de las parafilias sexuales más raras que se hayan visto nunca. Quizás ya existían, pero lo mismo los enviaban a repartir hachazos en las cruzadas y nadie se enteraba.

Hoy, el tiempo libre anima a que le demos brío al gamepad, saliendo costumbres sexuales tan extrañas como la de la mujer que tuvo el padre de todos los orgasmos frotándose con un chopo. Podríamos decir de la loca todo lo que quisiéramos, pero no cabrá decir que fuera una fresca, ya que al menos se propuso a contraer matrimonio.

Pero lo del argentino de Buenos Aires que fue encontrado en la cama tras penetrar salvajemente a un espantapájaros en su habitación. Siendo todavía más grave al descubrirse en pleno día, cuando se supone que la víctima se encontraba en horario laboral, el espantapájaros fue hallado con los labios pintados y una provocativa ropa a lo comercial de La Carretilla, con un tubo de quince centímetros incrustado en toda la paja de la entrepierna. Ese era el lugar por el que el fallecido se dedicaba a introducirle rama sin que el muñeco de trapo con la boca cosida pudiera protestar ni manifestarse a favor o en contra.

Muere tras tener sexo con un espantapájaros

A un león y hombre de hojalata para ser éxito en Broadway

Desgraciadamente, para este amante de los espantapájaros para el cual una muñeca de goma probablemente ofrezca poca fricción y una mujer de carne y hueso no sepa ahuyentar a las palomas, la emoción de brasear al espantapájaros fue demasiada, sufriendo un infarto en pleno acto.

Una pena como para cualquier otro fallecido más allá de sus gustos y la sórdida escena -ya nos pasará a nosotros cuando nos de el soponcio sin el historial de búsquedas borrado-, pero de verdad, colega ¿sexo con un espantapájaros?  

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