Legolas es el Poochie de El Se√Īor de los Anillos y El Hobbit de Peter Jackson

Legolas ha sido una parte popular y duradera de El Se√Īor de los Anillos desde que Tolkien lo cre√≥. Como el elfo residente de la Comunidad, proporcion√≥ la visi√≥n m√°s directa de la cultura y la perspectiva de la especie, y Peter Jackson lo coloc√≥ en primer plano durante su c√©lebre trilog√≠a cinematogr√°fica. Orlando Bloom dot√≥ al personaje de un peso y una personalidad de los que carec√≠a el √°rido texto de Tolkien, y sigue siendo un componente muy querido de una franquicia cl√°sica.

Dicho esto, Legolas también tiene algunos momentos que definitivamente no provienen de Tolkien y no han envejecido tan bien como el resto del personaje. La aproximación más cercana es Poochie, la creación deliberadamente obtusa de Los Simpsons que se ha convertido en una palabra clave para la complacencia corporativa. En conjunto, Legolas es un personaje estupendo. Pero en más de una ocasión, Jackson parece arriesgarse, y los resultados se parecen mucho al perro satírico de Los Simpson.

Poochie apareci√≥ originalmente en el episodio 14 de la octava temporada de Los Simpson , "El show de Itchy & Scratchy & Poochie", como una cr√≠tica a c√≥mo el dinero suele pervertir el proceso creativo. En respuesta a la ca√≠da de los √≠ndices de audiencia de los dibujos animados "El show de Pica y Rasca", de larga duraci√≥n, la compa√Ī√≠a de animaci√≥n recurre a a√Īadir un nuevo personaje, forjado en las profundidades del infierno del marketing conceptual. Como se√Īala Lisa, Poochie no tiene una personalidad, sino "un mont√≥n de palabras de moda", y su devoci√≥n por los deportes extremos de moda hace que los espectadores de Springfield se sientan atra√≠dos por √©l casi inmediatamente. Es eliminado del programa casi tan pronto como se estrena, de una manera tan descuidada y poco elaborada como su entrada.

El guionista David X. Cohen habl√≥ del episodio en el comentario de audio del DVD de Los Simpson. Con la serie entrando en lo que se pensaba entonces que eran sus √ļltimas temporadas, los ejecutivos del estudio, nerviosos, empezaron a manipular la f√≥rmula. Poochie era un comentario sobre lo absurdo del proceso: se hac√≠a eco de figuras similares, como el infame primo Oliver de La Tribu de los Brady, que se introdujo como forma de convencer a nuevos grupos demogr√°ficos para que empezaran a ver el programa. Estas figuras pueden a veces revitalizar una serie -Siete de Nueve en Star Trek: Voyager es un buen ejemplo- pero cuando se conciben como un truco de audiencia, inevitablemente caen en saco roto.

Legolas proviene de un pedigr√≠ literario mucho m√°s fuerte, y la mayor parte del tiempo El Se√Īor de los Anillos hace honor a eso. Pero en medio de la multitud de elogios de la trilog√≠a, es f√°cil olvidar que el proyecto estaba lejos de ser algo seguro cuando se inici√≥. Las pel√≠culas de fantas√≠a ten√≠an fama de ser fracasos costosos, y los ambiciosos planes de Jackson de realizar tres pel√≠culas en lugar de una sola supon√≠an una enorme inversi√≥n inicial sin ninguna garant√≠a de √©xito. Y aunque las novelas de Tolkien eran cl√°sicos c√©lebres, tambi√©n eran muy elevadas. Adem√°s, el peso de la Tierra Media -un universo cuidadosamente elaborado, con su historia, su cultura y sus idiomas- supon√≠a una exposici√≥n l√ļgubre y pod√≠a hacer perder a muchos espectadores interesados en la acci√≥n y la emoci√≥n.

Legolas puede haber sufrido en consecuencia, adoptando peri√≥dicamente lo que s√≥lo puede describirse como una postura de Juegos X en medio de lo que se supone que es un universo de alta fantas√≠a. La primera escena ocurre durante la batalla del Abismo de Helm en El Se√Īor de los Anillos: Las dos torres, cuando el elfo utiliza un escudo para "surfear" por una escalera mientras dispara su arco. Una segunda escena "extrema" tiene lugar durante la Batalla de los Campos de Pelennor en El Se√Īor de los Anillos:El Retorno del Rey, cuando se desliza sin esfuerzo por el tronco de un olifante moribundo. A ello se suma su destacado papel secundario en la trilog√≠a de El Hobbit -adaptada de un libro en el que ni siquiera aparec√≠a-, llevando a cabo una serie de movimientos de lucha cada vez m√°s rid√≠culos que se asemejan m√°s a un videojuego que a una pel√≠cula de acci√≥n real.

Parte del problema radica en el CGI utilizado para renderizar los efectos, que no hab√≠a superado los problemas del valle misterioso cuando se hicieron las pel√≠culas. Tambi√©n se utilizaron efectos inform√°ticos para envejecer a Bloom en El Hobbit, lo que dio lugar a un comportamiento ceroso y artificial que no ayud√≥ en absoluto a sus escenas de acci√≥n. Pero el problema de esos momentos es m√°s profundo que los efectos poco convincentes. La necesidad de hacer que el personaje sea pertinente para el p√ļblico "m√°s joven" sugiere que Jackson no ten√≠a tanta confianza en el material original como podr√≠a haber tenido. Los momentos Poochie del elfo son afortunadamente escasos, al menos en la trilog√≠a de El Se√Īor de los Anillos, pero su incongruencia habla del mismo tipo de pensamiento corporativo que Poochie ridiculizaba, y que (entre otras cosas) hizo que El Hobbit fuera tan hinchado y largo. Tolkien era muchas cosas, pero "extremo" no era una de ellas. El Legolas de Jackson pierde su presencia, por lo dem√°s bienvenida, cada vez que va a contracorriente.

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