Crítica del concierto de los Rolling Stones en Madrid

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Crítica del concierto de los Rolling Stones en Madrid 

Vibrando con los Rolling Stones en el Bernabéu

Crítica del concierto de los Rolling Stones en Madrid. Como viajar a La Meca para todo buen aficionado al rock and roll, la oportunidad de disfrutar de sus satánicas majestades en vivo es una experiencia única que cualquier aficionado a la música que se precie desearía poder disfrutar al menos una vez en la vida.

No fue un viaje barato, ya que apoquinar los entre 85 y 225 € que costaba la entrada no esta al alcance de todos. Pero hay cosas que valen más que el dinero, y disfrutar de una noche con los Rolling Stones en directo no tiene precio. Así que tocó exprimir la tarjeta para apretujarse contra los 54.000 asistentes del Santiago Bernabéu en una velada inolvidable en la que cuatro carrozas de 70 años nos hicieron vibrar como si no hubiera mañana.

El reloj marcó las 22.00 de la noche con Mick Jagger, Richards y compañía sobre el escenario con ganas de tocar, y el 25 de Junio de 2014 terminó coronado con un esperado concierto concierto de los Rolling Stones en Madrid en el que cada canción se convirtió en una puerta a un tiempo idealizado que se resistía a dejarnos marchar.

Fuck the new. Caóticos como el averno, Jagger saltó sobre el escenario armado con una americana roja mientras su cuerpo se esforzaba a seguir la energía de sus brincos a ritmo de 'Jumpin Jack Flash', y ya no había escapatoria. El espectáculo de los diablos del rock & roll bombardeó a los asistentes a golpe de 'You’ve got me rockin' y 'Start me up', sacudiéndote con 'Honky tonk woman' o 'Sympathy for the devil' cuando uno pensaba que la noche no podía ir a más.

Traviesos y siempre conscientes de que el arma del diablo es la experiencia, los Rolling se atrevieron a ser amigos de lo ajeno versionando 'Like a Rolling Stone' de Bob Dylan cuando no probaban la resistencia de los asistentes con versiones de 'Midnight Rambler' que flirteaban con el cuarto de hora.

Rematando la noche con canciones como 'Angie' o 'Satisfaction', el concierto de los Rolling Stones en Madrid no se puede valorar como un acontecimiento musical al uso. Fue una evento cuasi-religioso en el que los rockeros demostraron que la edad es un grado, satisfaciendo un publico que se quedó con ganas de volver a por más. Allí estaremos cuando volváis, viejos canallas. A por más de eso que nos dais.  

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